KPIs de ART: La importancia de auditar indicadores clave para decidir con datos

En la gestión corporativa, lo que no se mide no se puede optimizar. Sin embargo, al evaluar la relación con la Aseguradora de Riesgos del Trabajo, la mayoría de las organizaciones opera sobre percepciones aisladas o reacciona recién cuando ocurre un siniestro grave.

Gestionar la ART no se limita a pagar la alícuota a tiempo. Tampoco debería reducirse a reaccionar ante incrementos de costos que consideramos inapropiados, ni a tomar decisiones drásticas impulsadas por una mala experiencia puntual.

Las ART no son todas iguales, y este es un concepto que debemos desterrar del ámbito empresarial. El servicio no es un commodity regulado de forma idéntica para todos; la normativa solo establece pisos y mínimos legales que deben cumplirse. A partir de allí, existen aseguradoras que responden con eficacia en determinados frentes, mientras muestran falencias severas en otros.

Por eso es fundamental medir con la mayor objetividad posible y tomar decisiones estratégicas basadas en información, no en impulsos. Para eso estamos los asesores de seguros: para orientar, aportar datos y ayudar a tomar decisiones que mejoren la eficiencia y el desempeño de la empresa.

Medir la brecha entre lo esperado y lo recibido

A partir de la implementación de tableros de control con métricas prestacionales como el que desarrollamos en Mitiga App para nuestros clientes en Cionar Consultores, es posible auditar cuantitativamente la brecha entre el nivel de servicio esperado por la dirección y el efectivamente recibido.

Esta información objetiva se cruza con las experiencias cotidianas de la operación y con los aumentos de alícuotas que suelen llegar sin una justificación clara. En nuestros análisis de datos, los desvíos más críticos se concentran en tres ejes operativos:

  • Acompañamiento en la gestión de prevención: Calidad y utilidad del asesoramiento técnico para mitigar la siniestralidad real.

  • Seguimiento y evolución de los accidentados: Control prestacional, incluyendo la logística de traslados y el tiempo de tratamiento para evitar la extensión injustificada de la baja laboral.

  • Agilidad en el circuito de reintegros de ILT: Eficiencia en la devolución de los salarios abonados por el empleador, reduciendo el impacto en el flujo de caja.

Decidir con fundamentos

Auditar periódicamente la gestión integral de la ART, alineando expectativas y evaluando realidades, transforma la toma de decisiones. Cuando una empresa y su asesor concluyen que es necesario evaluar un traspaso, el proceso ya no se ejecuta únicamente por una cuestión de precio. Se realiza sabiendo exactamente qué servicios son fundamentales para la operación, cuáles son los puntos no negociables y qué estándar exigiremos a la nueva aseguradora.

Si quiere evaluar la situación actual de su empresa, vale la pena hacerse tres preguntas clave:

  1. ¿Mide con datos objetivos la diferencia entre el nivel de servicio esperado y el recibido en la evolución médica de sus trabajadores?

  2. ¿Cuenta con indicadores sobre los tiempos de respuesta en traslados y su impacto directo en la extensión de la ILT?

  3. ¿Tiene trazabilidad sobre el tiempo promedio que tarda la aseguradora en liquidar los reintegros de ILT y el costo de ese capital inmovilizado?

La gestión de riesgos laborales no es un trámite administrativo ni una compra pasiva; es una variable proveedora de servicios que debe auditarse como cualquier otro insumo crítico de la empresa. Monitorear activamente estos indicadores es la única vía para reducir el impacto operativo del ausentismo, garantizar que la cobertura cumpla su función y maximizar el valor de la relación con su ART.